Esto explica qué datos pide Hipatia STEM, para qué sirven, dónde acaban y cómo se borran. Está escrito para leerse, no para cubrirnos las espaldas.
Hipatia funciona entera sin registrarse. En ese modo no sabemos quién eres: el perfil, el progreso y las respuestas se guardan en el propio dispositivo y no salen de él. No es una versión recortada, es la forma normal de empezar.
La cuenta aparece cuando hay algo que sincronizar entre dispositivos o algo que pagar. Solo entonces se copian datos a nuestros servidores.
No pedimos contraseña. Si abres cuenta, la identidad la da Google, y una aplicación que no guarda contraseñas no puede filtrarlas.
Google nos da tu identificador de usuario, tu correo y, si lo tienes, tu nombre y tu foto. No recibimos tu contraseña de Google ni ningún otro dato de tu cuenta.
El cobro lo hace Stripe en su propia página. Hipatia no te pide ningún dato de tarjeta, no lo ve y no lo guarda. De ese proceso nosotros solo conservamos un identificador de cliente de Stripe, el plan contratado, su estado y la fecha en que vence.
Medimos de forma anónima qué partes de la web se leen y qué se pulsa, para mejorarlas. Solo se envía si lo aceptas, y rechazar funciona de verdad: se vacía lo acumulado y no se vuelve a preguntar en esa visita.
El sistema de medición solo admite una lista cerrada de eventos y propiedades, y rechaza por diseño cualquier cosa que parezca un dato personal. Nombre, teléfono y fecha de nacimiento no pueden pasar por ahí: lo único que viaja son identificadores de una lista fija, como qué plan se ha mirado o qué botón se ha pulsado.
No usamos cookies de terceros ni compartimos nada con anunciantes.
Por debajo de 14 años hace falta que una persona adulta confirme la cuenta. Mientras no lo haga, se puede seguir estudiando sin cuenta: todo se queda en el dispositivo y no se copia a ningún servidor. A esas edades tampoco se pide el teléfono.
Sin cuenta, solo en tu dispositivo. Con cuenta, además, una copia en Google Firestore, que es lo que permite seguir donde lo dejaste al cambiar de móvil u ordenador.
Empresas que tratan datos por encargo nuestro:
Mientras tengas la cuenta abierta. Si la cierras, se borran el perfil, el progreso y las notas. Los registros de facturación se conservan el tiempo que exige la ley fiscal, porque ahí no hay elección.
Lo guardado solo en el dispositivo desaparece al desinstalar la app o al borrar los datos del navegador.
Acceder a tus datos, corregirlos, borrarlos, llevártelos a otro sitio, oponerte a determinados tratamientos y retirar el consentimiento de medición cuando quieras. Se pide escribiendo al contacto de arriba y se responde en un mes.
Si crees que no lo hemos hecho bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (www.aepd.es) o ante la autoridad de tu país.
Si esto cambia de forma relevante, se avisa en la app antes de que empiece a aplicarse.
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